23/08/2020 Cristian Martínez

Los Roles y las Expectativas

En algunos post anteriores hemos hablado de la manada, de construir puentes y también hemos presentado al mono. Esta vez utilizaremos un poco de esos post para explicar uno de los errores comunes que cometemos en nuestras relaciones y liderazgo.

Cómo mantener nuestra manada.

Recordemos que cuando hablamos de manada nos referimos a toda relación que podamos tener con otro o con varios otros. Por lo que podemos aplicar este término a relaciones de pareja, a nuestra relación familiar hacia nuestros hijos, a relaciones laborales, a nuestros equipos de trabajo, etc.

La manada necesita mantenimiento, es decir debemos cuidar de los miembros que pertenecen a ella. Para ello, debemos reconocer las necesidades de ellos e intentar satisfacerlas.

Implementar Roles y Eliminar Expectativas.

Cuando estamos en una relación, grupo, familia; es decir, en una Manada, se establecen roles que cada uno debe cumplir. El error más común que se comete en esto es que establecemos roles que el otro no puede cumplir, y por lo tanto una expectativa que se debe cumplir.

«Si yo puedo hacerlo, él o ella debería poder hacerlo también»

Todos somos diferentes, con diferentes cualidades y talentos, con ambiciones distintas y metas totalmente individuales.

Por lo que uno de los desafíos es asegurarnos de  establecer roles que se puedan cumplir. Pues si nuestras expectativas no se cumplen, podemos sentirnos frustrados, rabiosos, o suponer que entonces el otro debe ser desechado. Ojo, que esto también puede ocurrir al revés, a nosotros se nos puede imponer un rol que no queremos y no somos capaces de cumplir.

"«Es importante que cuando se establecen roles con personas, los dos estén en sintonía.»"

Cuando somos parejas, es especialmente necesario estar de acuerdo en los roles que estamos estableciendo. Intentar convertirlas en algo que no son puede ser completamente desastroso. Confundir los roles suele producir conflictos. Y dejamos de ver a quien está frente a nosotros «como es» y comenzamos a mirarlo a «como debería ser».

Si logramos entender los roles que desempeñan los otros y el rol que nosotros cumplimos para ellos, existe una mayor posibilidad que las relaciones, la unidad familiar, los compañeros de trabajo, los equipos, etc. funcionen armónicamente sin que se produzcan reacciones y conflictos emocionales.

Los roles en las parejas

Cuando dos personas se enamoran, puede resultarles fácil esperar que su pareja satisfaga todos los roles de su vida. Es muy poco probable que esto acabe bien. Normalmente, una pareja no puede satisfacer todas nuestras necesidades. Hay algunos impulsos, como el vínculo entre mujeres o entre hombres, que nuestra pareja no puede satisfacer. Intentar obligar a una persona a satisfacer todas sus necesidades y sus roles puede resultar muy peligroso porque, si la relación se viene abajo, nos quedaremos con las manos vacías. Sin embargo, esto es una decisión individual, y hay circunstancias en las que podría funcionar.

Creando nuestra manada

  • Establezcamos nuestra manada:

Pensemos cuidadosamente quién está en ella realmente, y asegurémonos de haberlos escogido pensando más y sintiendo menos.

  • Aclaremos los roles de los miembros de nuestra manda:

Pensemos en lo que ofrece cada persona de nuestra manada, y que ofrecemos nosotros a cada una de ellas.

  • Invirtamos en nuestra manada:

Cuidemos a los miembros de nuestra manda, porque a las personas que nos se les hace caso, toma en cuenta, reciben gestos de cariño, a menudo abandonan la manada. Preguntémonos ¿qué he hecho recientemente por cada uno de ellos?

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